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HOW I WISH YOU WERE HERE EXPOSICIÓN PERSONAL DE LA ARTISTA ARGENTINA MARIANA VILLAFAÑE DEL 21 DE AGOSTO AL 21 DE SEPTIEMBRE, 2014

La obra de Mariana Villafañe nos propone un viaje al pasado,  a un recuerdo perdido que la artista rescata y transforma en signos visuales potentes.

 

En este caso un tocadiscos antiguo recuperado de su infancia aun contiene en su interior el disco de vinilo “Wish you were here” de Pink Floyd. El descubrimiento no es menor. Cargado de emotividad y signado por la ausencia.

 

El hallazgo es el punto de partida a una serie de procesos que la artista desarrolla  investigando los mecanismos de la memoria.  Intentando reescribir la historia, reconstruir un eslabón perdido de su identidad.

 

Este funcionamiento le es familiar a Villafañe que a lo largo de su practica ha trabajado con diferentes objetos pertenecientes al acervo familiar, como  la alfombra que solía cubrir el piso del living  en la instalación “Casa Tomada” (2011) o con los empapelados que utilizaba su madre  en  “Aquí no ha pasado nada” (2012) y Reconstructos (2012). Ahora es tiempo para “How I wish you were here” que como el estribillo de la canción homónima al disco, nos indica que algo no esta, algo falta, algo se añora.  La ausencia , la perdida, la incompletud también presente en su serie de fotografías “Memoria Emocional” que desarrolla desde 2010 y  “Fragmentos de un sistema” (2013).

 

La toma y utilización de estos objetos comunes nos da cuenta de una especie de desguace meticuloso, de una sustracción que devendrá en  un rescate, una búsqueda que  recrea y transmuta una experiencia, superándola.

 

El uso de la repetición de patrones funciona como un reconstructor del ADN emocional que va del reconocimiento de la consciencia personal hacia la consciencia universal.

 

El lenguaje de la música al igual que el de las artes visuales nos pertenece, no como apropiaciones, sino como sustancia. El trabajo de la artista plantea la contradicción de que aún cuando el sistema racional en el cual estamos parados tiende a separar y reducir para poder asimilar, las experiencias estéticas son de otro orden, y se manifiestan allí donde la potencia se reconoce, se expande y se une al todo.

 

La obra es así un manifiesto de un acercamiento a la posibilidad de reaprender y de vernos reflejados en un otro compartiendo humanidad.

 

Herminda Lahitte

Critica y curadora de arte contemporáneo